¡Oh! Sueño raro
tú que me dejaste sin aliento, sin aroma,
sin explicación alguna.
¡Oh! Sueño raro, cuando te desvaneciste,
todo acabó. Nunca hallé respuesta,
tranquilidad alguna.
Todo era tan oscuro, tan misterioso.
Como estas líneas que te escribo ahora.
Nunca antes había soñado
de una forma tan extraña, rara y triste
contigo, ¡oh! mi amuleto de la buena suerte.
Nunca antes había sentido tanta realidad yo,
sentido tanta conmoción,
y preocupación a la vez en un sueño mío
no me lo puedo explicar.
Este sueño que me dejó sin aliento y sin sabor,
mi musa protectora,
donde tu estabas en el,
en un campo de flores, ¡ya no!
en un obscuro y lluvioso día ahora.
Triste fue mi sueño, raro a la vez.
No me imagino cuánta la distancia
Y me mantiene intensamente unido a ti.
Llegaste tú, al fin, tan repentinamente
y yo desprevenido. No me lo podía creer,
no sabía como actuar ante ti.
Olvidé decirte que no venías sola.
Una amiga te acompañaba.
Yo, sin que decir, estupefacto sí.
Tanta fue la conmoción en mi sueño.
Solo mi mente, mi alma y mi espíritu,
testigos de la conversación.
Que no me acuerdo, tristemente.
Solo sé y les pregunté:
-¿Cuándo llegaron?-
-Hoy, en la mañana- alguien respondió.
Vi tu rostro, tan intenso, radiante, tu hermosa sonrisa.
Algo sucedió, no me explico como fue,
¡He ahí! el cambio de todo,
De pronto te agobiaste, tu rostro enlagrimado.
¿Por qué?, contemplaba tu ida misteriosa
Recuerdo ahora que tu amiga me dijo -¡alcánzala!-
Y yo te seguí,
el día cambio, aun lado de mi hogar cuando llovió,
¡llovió en mi sueño! y llovió en mi corazón.
Y cuando te seguí, nunca te encontré, nunca te hallé,
Desapareciste, triste yo estaba.
Te esfumaste como se esfuma el presente... en un segundo.
Desperté, yo, de mi sueño,
tan raro, tan entristecido
Pero no quería despertar,
Quería encontrarte, hallarte, para buscar el por qué.
Quería yo estar contigo, saber por que huías.
Pero no pude, ya no pude dormir más.
Lo siento,
¡Oh! sueño raro,
Tan raro fue, y tan entristecido me dejó,
Yo en mi sueño y ahora inspirado.
Juan Luis AG